La Libertad de Ser madres/padres: más allá de los roles.





Maternidad “AmaRamoR”



Entiendo como Madre la entrega, esencia de la vida aquí en la tierra, voy a hablar de madre en honor a la energía femenina, sintiendo profundamente incluirnos a todos, hombres y mujeres.



Voy a hablar en masculino, incluyéndonos a todos, mujeres y hombres, y en este caso, en honor a la energía masculina.



Simplemente, en honor al Ser humano en su completitud.




  • La Libertad de Ser madres/padres : más allá de los roles.
     

El transito hacia la libertad es algo que va ocurriendo como consecuencia por un acto de amor y responsabilidad creativa para con uno mismo y para con la vida.



Es tomarse la vida como una oportunidad para volver a recordar el lugar de donde un día partimos.

Es un volver al Corazón desde donde todo es más fácil, desde donde el ir deshaciendo viejos patrones, perdonando viejas memorias, vínculos familiares dolidos etc se torna en la oportunidad para una nueva forma de acompañarnos a nosotros y a nuestros hijos desde un lugar más sensible, afectivo, intuitivo, flexible y disponible, donde los límites y las normas no causan dolor alguno.




La Intuición guía el acto envuelto en energía de amar,

la neutralidad, el vacío de la que no sabe,

marcan el punto de partida”







  • Memorias y creencias de una historia.



     

El Amor traspasando los tiempos,
recorriendo caminos ya andados,
transparentando memorias.

Amor que no busca,
que simplemente Es,
y en su transcurso depura, 
restablece,
armoniza un principio mal entendido
 por el olvido.




El Vínculo entre madres, padres, hijos, hermanos en camino de restablecerse.

Una Sola Verdad, de mil maneras, más una Sola Verdad.





Desde que la energía femenina de La Madre, entendiendo como madre el principio de la vida en la tierra, se olvidó de sí misma y del amor que Es, comenzamos a vivir esta experiencia en la tierra desde la carga, el miedo, el dolor como consecuencia del olvido.



Nos dábamos a nuestros hijos salvaguardando sus vidas entre guerra y miseria, esa era la prioridad y el amor estaba ahí implícito.

Les dábamos amor, quitándoles el hambre.

Más tarde, quizás ya nuestras abuelos y madres, nos daban amor ofreciéndonos lo que ellas nunca tuvieron a base de trabajàrselo duro para tener para dar.

En fin, el patriarcado como memoria.



Hoy queremos ofrecer amor desde otro lugar, más lo hacemos desde esas memorias de olvido, miedo, dolor, carga, obligación, sin darnos cuenta que somos un continuum de una historia que toca perdonar y sanar.



¿ Os resuena el darnos a nuestros hijos desde la fuente inagotable del amor que somos? 



¿Soltando hilos emocionales que hasta hoy nos han acompañado a perpetuar una historia con un principio mal entendido?



Existe un sentimiento inconsciente de culpa y dolor por no darles lo que se nos ha olvidado darnos a nosotras mismas, amor sin condiciones!!!



¿Cómo podemos poner límites y normas a nuestros hijos desde un lugar neutral y por lo tanto amoroso si sentimos en lo más profundo dolor y culpa?



Culpa por haber entregado nuestro poder, nuestros potenciales, nuestra conexión con lo que somos, al olvido. Escondiéndonos, reprimiéndonos..........¿cómo le ponemos límites a nuestros hijos con este dolor escondido? Y si se lo ponemos, ¿desde que lugar lo estamos haciendo?



¿Sentimos toda la fuerza del amor en ese límite? O quizás dolor y frustración?

Si la Madre se ha olvidado del amor que Es, qué pasa con esos hijos, esas hijas que mañana son padres y madres.





Somos hijos del olvido con la semilla del recuerdo esperando florecer.















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