El olvido y el dolor.






Nacemos olvidados del Principio, olvidando la Fuente de donde un día partimos.

El olvido es el acontecimiento semilla de donde nace todo dolor en todas sus formas a lo largo de la historia humana.

Así mismo, el dolor nos separa, nos desvincula de nosotros mismos, que es lo mismo que decir que nos separa de la Fuente, o sea, un círculo vicioso donde el olvido causa dolor y el dolor olvido.

Qué ocurre si nos atrevemos a Sentir, transitar, traspasar ese dolor que nos separa?

Es el encuentro con la Unidad, con la Fuente, con lo auténtico.

Así, podemos decir, pues, que el dolor no es ni bueno ni malo, es un recurso para ir al encuentro de nuestra verdadera naturaleza más trascendente: Conciencia en forma humana.

Cómo? La clave es volver a Sentir, el medio es el cuerpo.





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